El complejo arranque del gabinete en Arica y Parinacota
Renuncias, vacíos de liderazgo y un contexto marcado por la crisis migratoria y la delincuencia tensionan la instalación del gobierno en la región.
A casi un mes de la victoria electoral, la instalación del gobierno en Arica y Parinacota no ha sido un despliegue, sino un goteo. Lento, intermitente y, por momentos, desconcertante.
Bajo la conducción del delegado presidencial regional, Cristian Sayes, el armado del gabinete avanza, pero deja una sensación persistente: siempre falta una pieza, siempre hay algo que ajustar, siempre se llega a medias.
La reciente salida de la seremi de Trabajo, Natalie Cruz, no hace más que evidenciar una fragilidad mayor: la dificultad para consolidar equipos con experiencia y conducción en una región que no tiene margen para improvisaciones.
La región enfrenta simultáneamente una crisis migratoria compleja y un aumento sostenido de la delincuencia, configurando un escenario donde la presión social, institucional y política es constante.

