Cuando el orden desataría en la “casta” política
El inicio del gobierno de Kast ha sido cualquier cosa menos un elegante “vals de instalación”. Más bien ha sido una mezcla entre maratón, campo minado y reality show.
En un país donde la polarización ya debería ser deporte olímpico, estos primeros 30 días han tenido de todo: una oposición que dispara en todas direcciones (aunque no siempre al blanco) y una coalición que avanza… pero a veces con distintos ritmos, estilos… y no siempre leyendo la misma partitura.
Orden, seguridad y mercado: las tres palabras que asustan a algunos
Desde el primer minuto, el gobierno instaló conceptos peligrosísimos para algunos sectores: orden, estabilidad y estado de derecho. Sí, así de revolucionario… en Chile.
Las medidas en seguridad y control migratorio —esas que la mayoría de la gente común mira con alivio— han sido calificadas como inquietantes por quienes parecen confundir derechos con “haga lo que quiera nomás”.
En economía, las señales pro-mercado intentan ordenar la casa después del carrete… pero claro, con inflación global y crisis energética, no hay mucho margen para milagros.
Eso sí, hay una curiosidad sociológica interesante: mientras el ciudadano de a pie trata de llegar a fin de mes, cierto mundo político sigue funcionando con su propio “termómetro emocional”, donde lo popular vale más que lo responsable. Pero tranquilo, siempre habrá una encuesta para explicarlo… y justificarlo.

